Climatización y eficiencia energética

Hoy tratamos la importancia de un buen o un mal proyecto de climatización en techos altos dentro de entornos industriales y de oficina. ¿Todo vale a la hora de vender clima? ¿Cualquiera puede montar un split? Vemos aquí un proyecto para la implantación de un sistema de climatización (aire acondicionado: frío / calor) en una nave industrial en Cabrera de Mar (Barcelona) que destaca por la racionalización del consumo energético en la obtención de temperaturas de confort en los diferentes espacios tanto en verano como en invierno.

Los equipos instalados (2 bombas de calor  por conductos de la marca Mitsubishi-Electric , gama Power Inverter) ofrecen una alta eficiencia energética; registrando un consumo eléctrico entre un 40 % y un 50 %  inferior respecto a equipos de características similares fabricados hace diez años. Por otro lado, el sistema de impulsión de aire mediante conductos circulares aislados y rejas regulables permite una distribución armonizada del caudal de aire en cada zona; mientras que los conductos de retorno reconducidos a las unidades evaporadoras mejoran notablemente el bienestar térmico en invierno al reducir el efecto “pies fríos” (especialmente sensible en áreas con volúmenes significativos y techos altos).

Del mismo modo, las unidades interiores incorporan filtros de carbono activo para garantizar un correcto tratamiento de la calidad del aire (fundamental en la salud e higiene laboral de los trabajadores del centro). Finalmente, cabe señalar que los termostatos programadores de control proporcionan una regulación independiente de cada espacio; ajustando la demanda térmica y, por consiguiente, el  consumo en función de las necesidades reales y de los usos específicos del cliente.

 


 

El BOP, ese gran desconocido

El gran público ha oído hablar de la iluminación LED pero, solo el entorno profesional sabe de la existencia del BOP. El BOP, Base of Plasma, es un sistema de iluminación cuya electrónica de control es idéntica a la que usa el LED pero la química que lo hace funcionar es completamente diferente ya que se basa en una lámpara química sellada y no en un diodo emisor de luz.

El rendimiento lumínico del BOP es muy superior al LED, pues con un solo watt es capaz de generar hasta 140 lumen. Por lo tanto, con menos energía hace más luz. Esta misma necesidad de menos potencia hace que la pérdida de rendimiento sea del orden del 1% anual respecto al 10% típico del LED. Algunos fabricantes prometen pérdidas de solo el 6% a los 27 años de funcionamiento. Tampoco utiliza filtros para conseguir temperaturas cálidas. El BOP tiene un índice de reproducción cromática (IRC) del orden del 80% frente al 50% del LED, esto es la capacidad de una fuente de luz de mostrar los colores de un objeto de manera “real”.

Esto se traduce, a la práctica, en un sistema de iluminación más eficiente, ideal para entornos donde se desee especialmente una contaminación lumínica baja o para entornos de trabajo, tanto oficinas como industriales, donde se necesite o se prefiera una luz más parecida al Sol y que permita observar los detalles con mayor nitidez. La percepción cromática en los procesos industriales es un sector donde el BOP está dando fuerte y le auguramos un buen futuro. Otros sectores donde consideramos que el BOP desterrará al LED completamente, son en las áreas naturales protegidas debido a la baja contaminación lumínica y en los entornos deportivos, especialmente en pabellones e iluminación de pistas deportivas tipo futbol, pádel o tenis.

Y lo más importante, la duración de una lámpara BOP en relación con una LED es de prácticamente el doble.

Más información en http://www.iluminet.com/iluminacion-plasma/